¿Por qué Chile negoció el TPP?

Hace algunas semanas, Chile junto a 11 países dieron por concluidas las negociaciones del Alogocuerdo Transpacífico de Libre Comercio, TPP. Fue un trabajo arduo. Tomó más de cinco años lograr un acuerdo que fuera equilibrado e incluyera los requerimientos de todos los involucrados. El resultado final es satisfactorio.Cuando asumimos el gobierno el estado de la negociación contenía varios aspectos que no eran aceptables para el país: había compromisos que implicaban modificaciones a la legislación actual y a los estándares establecidos en acuerdos previos. Las mayores dificultades se encontraban en materia de propiedad intelectual, y en menor medida, en medio ambiente, inversiones, empresas del Estado y servicios financieros.

Se harán más expeditos los procedimientos aduaneros lo que permitirá bajar los costos de los envíos al exterior; se tendrá regulaciones más claras y transparentes; se facilitan las inversiones, y se alienta el e-commerce; y la participación de las pymes en el comercio exterior.
Así las cosas, nos abocamos a la tarea de diseñar una estrategia que nos permitiera enfrentar los temas más delicados, estableciendo líneas de negociación y mostrando el necesario pragmatismo para resolver las dificultades más serias. Al mismo tiempo, centramos los esfuerzos ofensivos en ahondar en lo que nos parecía prioritario, en particular en materia de accesos a mercado y mejores disciplinas en regulaciones en materia sanitaria y normas técnicas. Fue a través del trabajo de nuestros negociadores y gracias a alianzas con países que pensaban igual, que fuimos despejando cada uno de los temas complejos. Creemos haber encontrado soluciones efectivas y favorables para Chile y nuestros socios.

Paralelamente nos dimos a la tarea de conocer la opinión de distintas organizaciones e instituciones que sentían se verían afectadas con el acuerdo. Por eso, apenas asumidos, creamos una instancia de comunicación utilizada en acuerdos anteriores, el Cuarto Adjunto, en la que hemos revisado todos los temas con mayores cuestionamientos.

Ya se han realizado 55 reuniones, con la participación de más de 200 organizaciones. En esa instancia, contestamos preguntas y recibimos sugerencias. Este ejercicio de transparencia ha sido fundamental para lograr un acuerdo balanceado.

Por supuesto, durante la negociación surgieron aprensiones en Chile y en el resto de los negociadores. Hubo temas que por su novedad, complejidad y porque introducían cambios sustantivos en el accionar de la mayoría de los Estados involucrados, generaron distintas opiniones. La decisión fue siempre la preservación de los intereses nacionales y no modificar substancialmente los acuerdos que ya teníamos vigentes.

El TPP es el acuerdo más importante que se concluye exitosamente después de la Ronda Uruguay y el establecimiento de la OMC. Establecerá el diseño de las normas que regularán el comercio internacional en el futuro. Sus miembros representan cerca del 40% del PIB mundial. Tiene su domicilio en una zona de gran importancia estratégica, el Asia Pacifico. Para una economía como la chilena, pequeña y abierta al mundo, es un paso más en la política de internacionalización de nuestra economía, iniciada hace más de 20 años.

En términos más específicos entrega beneficios en acceso para productos, principalmente agrícolas, en mercados como Canadá, Japón, Malasia y Vietnam. Al mismo tiempo, establece un régimen de acumulación de origen que permitirá que nuestros productos se incorporen más plenamente a las cadenas globales de valor. Se harán más expeditos los procedimientos aduaneros lo que permitirá bajar los costos de los envíos al exterior; se tendrá regulaciones más claras y transparentes; se facilitan las inversiones, y se alienta el e-commerce; y la participación de las pymes en el comercio exterior.

Existen entonces importantes razones para ser miembros del TPP, sobre todo cuando están estancadas las negociaciones multilaterales de la Ronda Doha en la OMC. Para una economía abierta al mundo, con la trayectoria de Chile, quizás habría que formular la pregunta inversa a la del título: ¿cuáles habrían sido las consecuencias de no haber sido parte de este Acuerdo?

Fuente: Por Andrés Rebolledo, director general de Direcon, Ministerio de RR.EE.

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